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Quizás sirva de algo...


Estaban sentados en un banco cualquiera en un lugar cualquiera de aquella oscura ciudad,
de repente la chica comenzó a hablar:
-Permiteme que te cuente una historia...
A lo cual su acompañante respondió:
-Claro, no hay problema.
La chica subió los pies al banco, abrazo las rodillas con sus brazos y comenzó a hablar lentamente:

-Era lunes por la mañana, ella se preparo para ir a trabajar y se dirigió a la puerta para salir a la calle, abrió la puerta y la luz del primer rayo de sol de la mañana la cegó. Habiendo se recuperado de esa ceguera momentánea enfilo su camino hacia la parada del autobús que la recogería para ir al lugar señalado. Ese día llego demasiado pronto, por lo tanto se vio sola en la parada, pasaron cinco minutos y vio a lo lejos acercarse una señora con un perro, según llegaron ambos a la parada ella pudo observar como el perro empezaba a perseguir su cola sonriendo y se sorprendió a ella misma sonriendo mientras veía la felicidad que el perro emanaba. Poco después vio como un pajarito buscaba algo de comida por su alrededor, saco el bocadillo de su almuerzo y le dio unas miguitas.
Llegó el autobús y ella se fue al trabajo, ya por la noche regreso a casa cansada y con ganas de tumbarse en el sofá y no levantarse en años.
Tumbada en el sofá lo único que pudo hacer fue recordar al perro de la mañana y aquel pobre pajarito con hambre, según recordaba todo aquello sonreía para ella misma y poco a poco sus ojos se cerraban y ella se sumergía en un profundo sueño.
A la mañana siguiente hizo exactamente lo mismo que la anterior, se preparó, y salió para la parada antes de tiempo pues quería volver a ver al perro y al pájaro, y así ocurrió, el perro perseguía su cola mientras ella sonreía al verle y el pájaro buscaba comida a la par que ella sacaba el bocadillo y le daba miguitas cada vez un poco mas cerca.
Llegó el autobús y fue al trabajo, ya por la noche regresó a casa, cansada y con ganas de tumbarse en el sofá y no levantarse en años.
Tumbada lo único que fue capaz de hacer fue recordar al perro de la mañana y aquel pajarito con hambre, según recordaba todo aquello sonreía para ella misma y poco a poco sus ojos se cerraban y ella se sumergía en un profundo sueño.

Así pasaron los días, cada uno exactamente igual que el anterior.
Y así pasaron los meses, todos igual salvo que el pajarito ya confiado se posaba en su hombro y ella le daba de comer de la mano.

Pero llegó un día en el que cuando fue a la parada ya no sentía curiosidad por el perro, ya no sonreía al verle juguetear con su cola, ya no se preocupaba del pajarito, ni siquiera se preocupaba de llegar pronto a la parada para poder verles. Se aburría, y ella lo sabía, así que decidió que cada día pasara lo que tuviese que pasar y no siempre por imposición lo mismo.

-Fin-

El chico se la quedo mirando y dijo:
-¿Y eso qué tiene que ver ahora?
A lo cual la chica replicó:
-Si no te das cuenta, es que no hay nada que hacer.

1ª parte


-Lunes 19 de Abril del 2010, el día mas doloroso, hasta el momento, de toda mi vida.
Ya estaba concienciada de lo que iba a pasar aquel día pero no me podía ni imaginar cuan duro sería.

-8:00, suena mi despertador, ni siquiera se que es el mio y pienso:-Dios, que alguien apagué esa maldita alarma de una vez-mientras me doy la vuelta en mi cama, según mi cabeza esta ya situada al lado contrario me doy cuenta de algo y vuelvo a hacer uso de mi cerebro:-¡Ostras! si esa es mi alarma-rápidamente cojo el móvil y la desactivo, me levanto de la cama y me visto, voy al baño y me peino, miro la barra de ojos en mis manos ya lista para ser aplicada y digo, con una voz casi inaudible,-no,hoy no.

-Vuelvo a la habitación,8:15, hago la cama recojo la habitación y preparo mis cosas para ir.

-8:30, salgo del habitáculo directa a la cocina para comer algo y no pasar hambre durante la mañana.Desayuno un tazón de leche y dos galletas, eso sí enormemente enormes; puede parecer poco, peor ese día era para lo que estaba de humor.


-8:40, Ya se oía al perro ladrar un poco , casi nunca ladraba pero ese día no se que le pasaba, simplemente ladraba, pero de forma muy débil como apenado. Mi habitación estaba completamente recogida, todo en su sitio, la cama hecha, la persiana levantada y las cortinas corridas. En los cinco minutos que sobrevinieron me dedique a contemplar aquella habitación que por una semana había llegado a ser considerada MI habitación. No sé porque pero todo tenía un cierto tono gris, triste, el ambiente parecía decirme adiós allí en cada rincón en el que mi mirada se posaba.
Decidí acercarme a la ventana y contemplar el resto de aquel lugar, los arboles, el cielo, las casas, las flores, los pájaros, en definitiva aquel paraíso que había considerado mio por una semana.

-8:45, Oigo unos pasos que se acercan a la que ya dejaba de ser mi habitación y al instante una voz me dice amablemente:-We must go-le miro y asiento con la cabeza. No me molesto ni en ponerme la cazadora, simplemente cojo el bolso, cojo al mochila y la llevó hacia mis hombros y con la mano que me queda libre, ya que en una tengo la cazadora, agarro la maleta y al instante me la quita de las manos sin que yo pueda replicar nada, solo me salieron dos palabras:-Thank you-. Nos dirigimos ala puerta en silencio sepulcral, él maleta en mano y yo con pintas de "guiri", que realmente lo era, nuestros pasos, si se pueden llamar así,eran apesadumbrados, casi íbamos arrastrando los pies, parecía que con ello se frenaba el tiempo, pues esa mañana iba mas rápido que nunca.



...To be continued...

...Continuara...