
-Lunes 19 de Abril del 2010, el día mas doloroso, hasta el momento, de toda mi vida.
Ya estaba concienciada de lo que iba a pasar aquel día pero no me podía ni imaginar cuan duro sería.
-8:00, suena mi despertador, ni siquiera se que es el mio y pienso:-Dios, que alguien apagué esa maldita alarma de una vez-mientras me doy la vuelta en mi cama, según mi cabeza esta ya situada al lado contrario me doy cuenta de algo y vuelvo a hacer uso de mi cerebro:-¡Ostras! si esa es mi alarma-rápidamente cojo el móvil y la desactivo, me levanto de la cama y me visto, voy al baño y me peino, miro la barra de ojos en mis manos ya lista para ser aplicada y digo, con una voz casi inaudible,-no,hoy no.
-Vuelvo a la habitación,8:15, hago la cama recojo la habitación y preparo mis cosas para ir.
-8:30, salgo del habitáculo directa a la cocina para comer algo y no pasar hambre durante la mañana.Desayuno un tazón de leche y dos galletas, eso sí enormemente enormes; puede parecer poco, peor ese día era para lo que estaba de humor.
-8:40, Ya se oía al perro ladrar un poco , casi nunca ladraba pero ese día no se que le pasaba, simplemente ladraba, pero de forma muy débil como apenado. Mi habitación estaba completamente recogida, todo en su sitio, la cama hecha, la persiana levantada y las cortinas corridas. En los cinco minutos que sobrevinieron me dedique a contemplar aquella habitación que por una semana había llegado a ser considerada MI habitación. No sé porque pero todo tenía un cierto tono gris, triste, el ambiente parecía decirme adiós allí en cada rincón en el que mi mirada se posaba.
Decidí acercarme a la ventana y contemplar el resto de aquel lugar, los arboles, el cielo, las casas, las flores, los pájaros, en definitiva aquel paraíso que había considerado mio por una semana.
-8:45, Oigo unos pasos que se acercan a la que ya dejaba de ser mi habitación y al instante una voz me dice amablemente:-We must go-le miro y asiento con la cabeza. No me molesto ni en ponerme la cazadora, simplemente cojo el bolso, cojo al mochila y la llevó hacia mis hombros y con la mano que me queda libre, ya que en una tengo la cazadora, agarro la maleta y al instante me la quita de las manos sin que yo pueda replicar nada, solo me salieron dos palabras:-Thank you-. Nos dirigimos ala puerta en silencio sepulcral, él maleta en mano y yo con pintas de "guiri", que realmente lo era, nuestros pasos, si se pueden llamar así,eran apesadumbrados, casi íbamos arrastrando los pies, parecía que con ello se frenaba el tiempo, pues esa mañana iba mas rápido que nunca.
...To be continued...
...Continuara...
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