Mirarte en un espejo y no reconocerte.
Mirarle fijamente y verte.
Quizás la sonrisa tape la lágrima.
Quizás el labio la esgrima.
Quizás la cara la muestre.
Quizás la mirada la siente.
Tender la mano, que la recojan.
Caer al vacío, sin siquiera
una cuerda floja.
Sentir para vivir.
¿O vivir para sentir?
Mirarte en un espejo y no reconocerte.
Mirarle fijamente y verte.
