
Y hoy se dió cuenta...
Y no puede evitar que dos sentimientos totalmente opuestos confluyan en el punto medio de su ser con el fin de librar una cruel batalla por la conquista de ente que allí habita.
Cada emoción se coloca en su lugar; ambos adversarios sacan sus mejores armas al campo de batalla y la contienda da comienzo.
El exterior se encuentra ajeno al atroz combate que se esta desencadenando, pero el resultado se ve relejado con total claridad en el rostro, se puede observar una sonrisa con todo detalle dibujada.
Dentro, la tristeza yace desplomada en el suelo mientras la amargura y el dolor la trasladan a la necrópolis. La alegría al otro lado de la sala se encuentra tullida pero su puño en alto da señal de victoria. Lo consiguió se ha condecorado dueña y señora del ente.
Cada emoción se coloca en su lugar; ambos adversarios sacan sus mejores armas al campo de batalla y la contienda da comienzo.
El exterior se encuentra ajeno al atroz combate que se esta desencadenando, pero el resultado se ve relejado con total claridad en el rostro, se puede observar una sonrisa con todo detalle dibujada.
Dentro, la tristeza yace desplomada en el suelo mientras la amargura y el dolor la trasladan a la necrópolis. La alegría al otro lado de la sala se encuentra tullida pero su puño en alto da señal de victoria. Lo consiguió se ha condecorado dueña y señora del ente.
Y hoy, se sorprende pues lo lógico sería lo propio de la tristeza, el llanto, y, en cambio, su sonrisa emana una energía jamas vista.
Y hoy avanzó
Y hoy creció
Y hoy comprendió lo que significa ser Feliz.